¿Qué es realmente el cornezuelo de centeno? ¿Un hongo, un cereal, una planta…?

Últimamente se escucha mucho hablar sobre este enigma, continúa leyendo y descubrirás qué es y su historia…


El cornezuelo de centeno también recibe el nombre de cornatillo, espolón de centeno, moro de centeno…


El Claviceps purpurea es un hongo que se cría en las espigas de los cereales, sobre todo en las del centeno (por eso cornezuelo de centeno), entre cuyos granos asoman unos a modo de “cuernito” de color muy oscuro o negros, un poco encorvados durante la granazón, que es el denominado cornezuelo, la fase esclerótica de este hongo.


Las esporas del hongo son transportadas por viento o insectos hacia los ovarios del centeno joven. Posteriormente germinan y se forman unos filamentos conocidos como hifas. A medida que estas penetran profundamente en el ovario del centeno se forma un tejido denso que poco a poco consume toda la sustancia del grano. Después se hace duro formando un cuerpo curvado de color morado (de ahí lo de "purpurea") que se conoce como sclerotium o cornezuelo.


Este hongo y su estado esclerótico, no siempre se supo que tenían relación, de hecho, se supuso siempre que eran especies distintas.


El hongo secreta diversas sustancias bioquímicas de las que cabe destacar el ácido lisérgico (LSD) y sus alcaloides derivados: ergotamina, ergocristina, ergocriptina y ergometrina.


En 1808, el médico John Stearns envió una carta al Medical Repository de Nueva York, con el título "Pulvis parturiens", un remedio para acelerar el parto", donde declara que el "polvo para parturientas" acelera el parto y ahorra mucho tiempo. Y esa fue la introducción oficial del cornezuelo en la medicina.


Desafortunadamente, cuando se generalizó el uso del polvo, el resultado para el feto fue con frecuencia desfavorable. Hubo muchos informes de muerte fetal intrauterina y muerte neonatal temprana. La causa de la muerte en estos casos se ha atribuido generalmente a la asfixia intraparto relacionada con la contracción uterina tónica y la obliteración de la circulación placentaria, sin embargo, existe evidencia de que en realidad pudo haber sido intoxicación por la ergonovina del hongo, también llamada ergometrina (aislada en 1932).


En 1920 se aisló el primer alcaloide puro del cornezuelo de centeno, la ergotamina, que aún se sigue empleando en medicamentos recetados para las cefaleas intensas, muchas veces en combinación con otros fármacos, como la cafeína.

Tradicionalmente como hemos mencionado más arriba, se usaba el por sus propiedades oxitócicas y vasoconstrictoras, por ejemplo, para acelerar los partos lentos o para cortar las hemorragias postparto; incluso en otras ocasiones como abortivo. En cualquier caso, su uso en manos expertas es muy peligroso. En otra línea terapéutica, también se usó como fuente del LSD, droga alucinógena.


Desde la Edad Media se conoce la intoxicación por consumo de pan elaborado con el cereal contaminado con cornezuelo, es decir, de Claviceps purpurea. Esta intoxicación, que cursaba de forma epidémica, se conoce hoy como ergotismo, en la antigüedad como fuego sagrado o fuego de Santo Antonio.


La intoxicación cursaba de una forma gangrenosa (con un fuerte escozor y ardor en las extremidades, que llegaba a la necrosis y pérdida de dedos, manos y pies) o de forma convulsiva (con violentas y dolorosas convulsiones musculares y alteraciones psíquicas).





La relación entre esta intoxicación y el cornezuelo fue establecida por primera vez por el médico francés Thuillier, en 1670, al descartar un origen infeccioso porque afectaba principalmente a los campesinos más pobres (los cuales comían más pan de centeno y aprovechaban absolutamente todo el grano, sano o enfermo) y no resultaba contagiosa: una persona podía morir intoxicada y sus familiares, que convivían con él, no mostrar ningún síntoma. Finalmente, comprobó que aquellos años en que los campos estaban especialmente infestados, la epidemia era mucho más virulenta. Siglos después, el experto en hongos Louis-René Tulaste demostró que el origen del cornezuelo era un hongo que crecía en el cereal.


Cuéntanos en comentarios, ¿conocías el cornezuelo de centeno y sus propiedades?

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