¿Qué ocurre después de un incendio?

Cuando un bosque arde, lo primero que podemos observar es la fuerte degradación que sufre la flora y el desplazamiento de la fauna. Pero entonces, una vez finalizado el incidente en la zona, ¿Repoblamos y listo?


Pues hay que decir que esto no es tan sencillo como parece. Tras un incendio, la tierra se ve afectada a muchos niveles, llegando a ser prácticamente infértil para muchas especies de vegetales. Por ello, el suelo debe de sufrir un proceso de regeneración que puede ser bastante largo como para realizar una repoblación inmediata.



Los impactos de los incendios van a depender de la intensidad, recurrencia y duración del incendio forestal. Estos efectos pueden ser directos tales como pérdida de animales, pérdida de la vegetación y degradación del suelo. Los efectos indirectos, por su parte, van desde la erosión del suelo y la contaminación del agua.


¿Cómo afecta al suelo el incendio y al posterior crecimiento de la flora?


El suelo es un componente esencial del medio ambiente en el que se desarrolla la vida. El suelo es frágil, de difícil y larga recuperación, y de extensión limitada, por lo que debe de ser considerado como un recurso no renovable.



Tras un incendio, la parte más superficial del suelo, llamado horizonte O sufre un aumento de minerales por la calcinación de las especies botánicas presentes en el ecosistema. Se puede apreciar una disminución del poro del suelo a causa de la obstrucción de cenizas y carbón. Además, puede sufrir una variación en el pH muy significativa, así como mayor numero de sales disueltas, por lo tanto mayor conductividad eléctrica. Todo esto conlleva a un suelo de difícil manejo en cuanto a propiedades de cultivos.


A nivel fisiológico, las condiciones edáficas o del suelo alteran sustancialmente la calidad de vida de las plantas. De esta manera, si la conductividad eléctrica en un suelo es alta, la raíz necesita realizar un sobresfuerzo de para captar nutrientes del medio. Mientras que, si el poro es pequeño, el suelo no será capaz de captar el agua de manera eficaz y sufre erosión por arrastre.


Por lo tanto, la problemática de los incendios no se soluciona una vez acaba el mismo, sino que este se mantiene con el tiempo hasta que el suelo pueda recuperarse, y solo así lograr una posterior reintroducción de especies vegetales.


Entre las medidas habituales de recuperación se encuentra la protección del suelo con paja o bien introduciendo gramíneas autóctonas para ayudar a fijar el suelo y evitar la erosión del mismo cuando se encuentra en pendiente.


Y vosotros, ¿Conocéis más medidas de recuperación del suelo?

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